- 7 -

Extrema derecha y xenofobia

La defensa de la igualdad y la democracia, característica de los regímenes europeos, está siendo sustituida por la reivindicación de la identidad nacional, la xenofobia y, agazapada tras ella, el racismo. La extrema derecha postula una sociedad homogénea, autoritaria, opuesta a la igualdad y la diversidad. Su lema bien podría ser un solo pueblo, una sola nación, un solo Estado, una sola religión. Todo ello puede llegar a constituir un serio peligro para la democracia.

La extrema derecha rechaza el cosmopolitismo y exalta las diferencias étnicas y culturales. Su defensa de la pureza étnica se nutre de una gran desconfianza hacia el extranjero, inmigrante o refugiado, al que deshumaniza.

El racismo, que destruyó Europa en la Segunda Guerra Mundial, toma cuerpo ahora en la xenofobia y la exclusión de quienes vienen a buscar un futuro mejor en estas tierras o solicitan refugio. Al inmigrante se le hace responsable de la caída de los salarios, del aumento del paro y de todos los males sociales; se oculta así que es el neoliberalismo quien cercena las retribuciones, deslocaliza las empresas y precariza las condiciones de vida y de trabajo.

La extrema derecha aboga por instituciones y valores autoritarios e insolidarios. Se asigna una misión salvadora de la nación.